El Sillín de la bicicleta y sus peculiaridades.

Es muy importante tener el sillín de nuestra medida, ya que necesitamos de un buen apoyo de los isquiones para poder realizar toda la fuerza con las piernas sin gastar energía en tener que estabilizar la pelvis con el sobreesfuerzo de la musculatura de la pelvis y de la cadera.
Con un sillín pequeño, estaremos sentándonos sobre nuestro periné (entrepierna), estando predispuestos entonces a sufrir lesiones,desde irritaciones de la piel que en esa zona es muy sensible, parálisis del nervio pudendo, inflamación de la próstata….
Esta falta de apoyo duro producirá un movimiento anómalo de la pierna al hacer fuerza sobre el pedal ya que careceríamos del apoyo necesario de la pelvis para que la pierna trabajase en el eje ideal estando alineadas las articulaciones del tobillo, rodilla y cadera pudiendo producir también lesiones en la rodilla al perderse esa alineación.
Así mismo esta falta de apoyo en el sillín producirá un movimiento excesivo de las articulaciones sacroilíacas y en la última vértebra lumbar (L5) pudiendo producir un desgaste prematuro del disco (hernias discales), lumbagos y lumbalgias.
Un sillín mal posicionado también nos acarreará problemas.
Si la punta del sillín esta inclinada hacia arriba volveremos a hacer presión sobre el periné.
Si esta hacia abajo tenderemos a deslizar hacia delante produciendo irritación en esa zona además de tener que hacer más presión en el manillar con las manos pudiéndonos producir dolores cervicales, hormigueos…
En la mayoría de tiendas nos podrán medir la distancia entre isquiones para poder elegir el sillín de nuestra talla. Cuando compremos una bici también deberemos hacer esta medición.